Es una enfermedad que afecta la visión central y principalmente la visión de detalles pequeños como lectura, costura y manejar. Es una de las principales causas de discapacidad visual en personas >60 años y principalmente de descendencia Europea.

La MACULA es la parte central de la retina, la retina es el tejido neurosenosorial que se comunica con el cerebro.

Existen dos tipos de degeneración macular:

  1. HUMEDA: Es la de peor pronóstico visual ya que afecta dramáticamente la visión central y puede ser de inicio súbito y desarrollo rápido. Lo que sucede es que vasos sanguíneos anormales que están en las capas más profundas de la retina empiezan a crecer y debido a su fragilidad tienen a sangrar o drenar liquido de sus paredes. Uno de los principales síntomas es que las líneas se distorsionan o se ven onduladas, lo cual es una URGENCIA oftalmológica.
  2. SECA: Se considera la de mejor pronóstico o la “buena” ya que el síntoma más común es tener la vista un poco borrosa, requerir un poco más de luz para leer o tener cierta dificultad para reconocer a las personas, pero no causara discapacidad visual tan severa como la variedad húmeda. Lo que se observa clínicamente en la retina en estos casos son las drusas, las cuales son depósitos puntiformes amarillentos debajo de la retina. Este tipo de degeneración tiene 3 etapas, siendo la forma avanzada con mayor deterioro de la visión.

Es importante saber que si las drusas aumentan en tamaño o número aumenta el riesgo de que se trasforme a la variedad húmeda.

La forma seca es mucho más común. Más del 85% de todas las personas con degeneración macular tienen la forma seca. Sin embargo, si solamente se considera la degeneración macular avanzada, alrededor de dos tercios de los pacientes tienen la forma húmeda.

¿Quién tiene riesgo de desarrollar degeneración macular relacionada con la edad (DMRE)?  Como su nombre lo dice, cualquier adulto mayo de 60 años tiene riesgo de desarrollarla, y el riesgo aumento con la edad. Sin embargo, existen otros factores de riesgo tanto de su aparición como de su severidad como:

  • Fumador.
  • Obesidad. Las investigaciones sugieren que hay una conexión entre la obesidad y el progreso de la etapa inicial e intermedia de la degeneración macular a la etapa avanzada.
  • Raza blanca. Los blancos tienen mucha más probabilidad que los afroamericanos de perder la visión por causa de la degeneración macular.
  • Historial familiar. Las personas con familiares que han tenido degeneración macular tienen más riesgo de desarrollar la enfermedad.
  • Sexo. Las mujeres parecen tener mayor riesgo que los hombres.

¿Cómo se si tengo DMRE?

Hay que acudir con un OFTALMOLOGO certificado para que te realice:

  1. Prueba de agudeza visual.
  2. Examen de fondo de ojo bajo dilatación pupilar: a este estudio hay que acudir acompañado ya que se te colocan gotas para dilatar la pupila y es normal que después de la revisión se vea borroso y moleste mucho la luz por 4-6 horas.
  3. Estudios complementarios:

 

Prueba de Amsler: es una prueba muy sencilla que la puedes hacer en este momento, con tus lentes de visión cercana (si es que utlizas) tapas un ojo y debes de fijar tu vista en el punto central. La cuadricula debe de verse derecha, si notas cualquier distorsion de las líneas debes de acudir a una revisión oftalmológica completa. Este estudio lo recomiendo tener pegado en el refrigerador y realizarlo de vez en cuando con cada ojo ya que hay pequeños cambios que pueden pasar desapercibidos.

Angiografia con fluoresceína y Tomografia de coherencia óptica

Estos dos estudios son complementarios al diagnostico y seguimiento de la enfermedad, la angiografía es un estudio en el cual se inyecta un medio de contraste (fluoresceína) y se toman varias fotografías de la retina para evaluar la vasculatura y en caso de la variedad húmeda valorar actividad del sangrado y extensión. La tomografía de coherencia óptica es un estudio NO invasivo en donde vamos a tener una imagen de las capas de la retina y es el estudio de elección para el seguimiento del tratamiento en la DMRE.

¿Cómo se trata la degeneración macular seca?

El Estudio de Enfermedades de la Visión Relacionadas con la Edad (AREDS, por sus siglas en inglés) del Instituto Nacional del Ojo encontró que, si se tomaba una formulación específica de dosis altas de antioxidantes y zinc, se reducía considerablemente el riesgo de la degeneración macular avanzada y de la pérdida de visión asociada.

Las cantidades diarias específicas de los antioxidantes y de zinc que utilizaron los investigadores del estudio eran 500 miligramos de vitamina C, 400 Unidades Internacionales de vitamina E, 15 miligramos de beta-caroteno (frecuentemente etiquetado como el equivalente a 25.000 Unidades Internacionales de vitamina A), 80 miligramos de zinc en la forma de óxido de zinc y 2 miligramos de cobre en la forma de óxido cúprico.

La formulación del AREDS no es una cura para la degeneración macular relacionada con la edad. No restaurará la visión que ya se ha perdido por la enfermedad. Sin embargo, puede demorar el desarrollo de la etapa avanzada y puede ayudar a preservar la visión de las personas con un riesgo alto de desarrollar la degeneración macular avanzada.

El estudio no encontró que la formulación ofreciera ningún beneficio a aquellos en la etapa inicial de la enfermedad. Si usted tiene degeneración macular en la etapa inicial, un examen completo anual de los ojos con dilatación de las pupilas puede ayudar a determinar si la enfermedad está progresando.

En estudios anteriores sugieren que las personas que tienen dietas ricas en vegetales de hojas verdes tienen menos riesgo de desarrollar degeneración macular relacionada con la edad.

¿Cómo se puede tratar la degeneración macular húmeda?

Es importante entender que cualesquiera de los tratamientos mencionados no van a curar la degeneración macular, sin embargo, la pueden detener o impedir que progrese la pérdida de visión. Existen 3 tratamientos descritos: cirugía láser, terapia fotodinámica e inyecciones en el ojo.

La terapia fotodinámica retrasa la velocidad con la que se pierde visión. No detiene la pérdida de visión ni tampoco restaura la visión en los ojos ya dañados por la degeneración macular avanzada. Los resultados del tratamiento frecuentemente son temporales. Puede necesitar tratamientos adicionales.

Los antiangiogenicos son los medicamentos que se inyectan en el ojo con el fin de disminuir los efectos de un factor de crecimiento que promueve la proliferación de vasos sanguíneos anormales y con esto sangrados en el centro de la retina o macula.

Existen en nuestro país 2 marcas permitidas: LUCENTIS y WETLIA. El número y frecuencia de inyecciones es decisión del oftalmólogo, la evidencia científica sugiere desde una inyección al mes hasta una inyección dosis-respuesta, es decir, esperar 6 semanas a que el medicamento tenga su efecto máximo, valorar por medio de un estudio de OCT si hubo mejoría y entonces decidir si continua con el tratamiento o no, sin embargo, la literatura sugiere por lo menos 3 inyecciones.

Referencias.

Información para pacientes del National Eye Institute del NIH.