Importancia del cuidado de los ojos

¿Cómo Cuidar mis ojos? La vista es uno de los sentidos que nos permiten observar el mundo que nos rodea, disfrutar de la sonrisa de nuestros seres queridos, de la vista de un hermoso paisaje o de una película. Es importante que cuidemos nuestros ojos, para que sigamos viendo un mundo mejor…  “Lo único peor de ser ciego es tener vista, pero no visión” (Hellen Keller, 1880-1968). Para cuidar de nuestros ojos, podemos anticiparnos a algunas de las enfermedades oculares más comunes, siguiendo medidas sencillas que nos permiten prevenirlas.

Alimentación en el cuidado de los ojos

Comer sano nos permite tener un mejor estilo de vida. Comer saludable es y será parte importante de nuestra salud en general. Una alimentación rica en nutrientes y balanceada nos permitirá disfrutar de un estilo de vida sano… Desde siempre, es bien sabido la gran importancia de comer de forma saludable. Lo anterior debido a que algunos alimentos contienen compuestos como luteína, zeaxantina y betacarotenos, los cuales pueden ayudarnos a mantener sanos nuestros ojos.  La luteína y zeaxantina protegen la parte central de la retina, llamada mácula, de la oxidación y el envejecimiento. Consumir alimentos que los contengan reduce el riesgo de enfermedades como la degeneración macular relacionada a la edad, gracias a que evitan la formación de radicales libres, es decir, tienen un efecto antioxidante. Algunos alimentos con luteína y zeaxantina son todos los vegetales de hoja verde oscuro, como acelga, espinaca, brócoli, col de Bruselas y espárragos. Por otro lado, los productos que contienen niveles altos de betacaroteno, fuente principal de vitamina A, nos ayudan a mantener una adecuada visión nocturna. Ejemplos de estos son la zanahoria y calabaza.

Otros alimentos que pueden proteger tus ojos, disminuyendo el riesgo de desarrollar cataratas y daño retiniano, son aquellos que contienen vitamina C, E y Zinc. Finalmente, una dieta rica en ácidos grasos como el Omega 3 y 6, presente en muchos pescados de consumo habitual, ayudará a proteger tu retina y mantener una adecuada calidad de la película lagrimal. Además de la ingesta de estos nutrimentos a través de nuestra dieta, podemos complementar el consumo de estos mediante productos multivitamínicos especializados. Un oftalmólogo será el más indicado para recomendarnos alguno de ellos. 

 

Descanso ocular en el cuidado de los ojos

Simplemente lo mereces. Hacer una pausa en cualquier actividad siempre nos viene bien; descubre una técnica sencilla que ayudará a cuidar tus ojos, dándoles el descanso necesario entre tus actividades cotidianas…
Para evitar la fatiga ocular, se recomienda seguir la regla 20-20-20. Esto quiere decir que cuando mantengamos la vista fija por un tiempo prolongado, especialmente en pantallas digitales, debemos detenernos cada 20 minutos para mirar a algún punto que se encuentre a 20 pies (6 metros aproximadamente) de distancia de nosotros, durante 20 segundos. Además, cuando vemos directamente a un punto por mucho tiempo disminuye la frecuencia de los parpadeos, por lo que es importante procurar mantener lubricados nuestros ojos, recordando realizar un número adecuado de pestañeos.

Protección solar en el cuidado de los ojos

Alerta con el sol. Los lentes de sol siempre hacen que uno se vea muy cool, sin embargo usarlos tiene beneficios para tus ojos, ¿lo sabías?… La radiación UV puede ser perjudicial para numerosas estructuras de nuestros ojos. Una exposición prolongada puede ocasionar padecimientos como quemaduras solares de la córnea o fotoqueratitis, formación de cataratas, aparición de carnosidad o pterigión e incluso algunos tipos de cáncer. Para evitar la exposición dañina a este tipo de radiación, debemos utilizar lentes solares con un filtro UV adecuado, con protección UV 100% o UV400, capaces de bloquear los rayos tanto UV-A como UV-B. Incluso, la protección adicional con sombrero o gorra es recomendada en caso de permanencia al aire libre con exposición solar por tiempos prolongados. Eso sí, ¡jamás debemos mirar directamente al sol! Hacerlo podría causarnos un daño grave a la retina y, por lo tanto, una disminución permanente de la visión. Acudir con el oftalmólogo con regularidad y ante cualquier síntoma o molestia puede ayudar a mantener sanos nuestros ojos, mediante el diagnóstico y tratamiento oportuno de cualquier enfermedad ocular, evitando así su progresión o complicación. De esta manera, el oftalmólogo identificará los factores de riesgo específicos de cada persona y dará recomendaciones personalizadas para el cuidado de los ojos. No olvides visitarlo por lo menos una vez al año.