Los lentes de contacto son una excelente opción para casi todas las personas que necesiten corrección de la visión y que no desean usar gafas todo el tiempo o someterse a una cirugía LASIK.

Existen cinco tipos de lentes de contacto, según el tipo de material con el que están fabricados:

  • Los lentes blandos están fabricados de plásticos tipo gel con contenido de agua, llamado hidrogel. Estos lentes son muy delgados y maleables y se amoldan a la superficie anterior del ojo. Se introdujeron al mercado a principios de los setenta y lograron que el uso de los lentes de contacto se difundiera mucho más, porque en general estos lentes ofrecen una comodidad inmediata.
  • Los lentes de hidrogel de silicona son un tipo avanzado de lentes de contacto blandos que son más porosos que los lentes de hidrogel comunes y permiten que aún más oxígeno llegue a la córnea.
  • Los lentes permeables a los gases —también llamados lentes GP o RGP— son lentes rígidos que se ven y se sienten como los lentes PMMA pero son porosos y permiten el paso de oxígeno a través de ellos. Debido a que son permeables al oxígeno, los lentes GP pueden adaptarse más cerca del ojo que los lentes PMMA, lo que proporciona más comodidad que los lentes duros convencionales.
  • Los lentes de contacto híbridos están diseñados para proporcionar un uso cómodo que compite con los lentes blandos o de hidrogel de silicona, en combinación con la visión excepcionalmente transparente de los lentes permeables a los gases. Los lentes híbridos tienen una zona central rígida permeable a los gases, rodeada por una “falda” de material de hidrogel o de hidrogel de silicona.
  • Los lentes PMMA están confeccionados con un material rígido y transparente llamado metacrilato de polimetilo (PMMA, por sus siglas en inglés), que también se utiliza como sustituto del vidrio inquebrantable en ventanas y se comercializa bajo las marcas Lucite, Perspex y Plexiglas. Los lentes PMMA tienen una óptica excelente, pero no transmiten oxígeno a los ojos y adaptarse a ellos puede ser difícil. Estos “lentes duros” (ahora, anticuados) prácticamente han sido reemplazados por los lentes GP y hoy en día rara vez se prescriben.

Aún bajo cuidados adecuados, los lentes de contacto (especialmente los blandos) deben reemplazarse con frecuencia para evitar la formación de depósitos y contaminación en los lentes, lo que aumentan el riesgo de infecciones oculares.